Si practicas deportes con regularidad debes saber que no solo debes mantener un buen estado físico, sino también una óptima salud oral ya que influye notablemente en el rendimiento.
Además de cuidar la alimentación, debes tener en cuenta, por ejemplo, que el bruxismo puede derivar en un dolor de cabeza agudo o el dolor de muelas puede provocar insomnio. Por este motivo, se recomienda acudir al menos una vez al año para hacer una revisión del estado de la boca.
Problemas bucodentales más frecuentes en el deporte
- Bruxismo: el estrés de las competiciones o la excesiva actividad en determinados días puede provocar bruxismo, o lo que es lo mismo, apretar los dientes de forma involuntaria.
Esto, además de provocar el desgaste de las piezas dentales, también generará dolor de cabeza y muscular con las correspondientes consecuencias negativas en el rendimiento.
- Caries: muchos deportistas incluyen en su dieta bebidas isotónicas o bebidas ricas en glucosa. Su consumo continuado favorece la aparición de las temidas caries.
- Barodontalgia: los cambios de presión que se experimentan en determinados deportes como el submarinismo pueden causar dolor de dientes.
- Traumatismos dentales: en los deportes de contacto como el boxeo se utilizan protectores para evitar la pérdida o rotura de las piezas dentales. Sin embargo, existen otros como el fútbol o el baloncesto, en donde la boca está igualmente expuesta y los que no se utiliza ningún tipo de protección.
- Infecciones: una infección en la boca provocada por una mala higiene puede hacer que nuestras encías sangren y esta se traspase al torrente sanguíneo. Una vez allí, los grandes perjudicados serán los músculos y las articulaciones.
- Manchas en los dientes: por el contacto con determinadas sustancias como el cloro. Los compuestos químicos del cloro de las piscinas generan depósitos orgánicos de color marrón en los dientes.
Estas son solo algunas de las patologías y problemas bucodentales que pueden sufrir los deportistas.
Desde DentalMep les recomendamos hacerse revisiones periódicas con el fin de comprobar que la práctica deportiva no está influyendo de forma negativa en su salud oral.