

Si has notado que tus dientes se ven más largos de lo normal, o sientes mayor sensibilidad al comer o beber cosas frías, es posible que estés experimentando retracción de encías. Este problema, más común de lo que pensamos, se produce cuando el tejido de las encías se desplaza, dejando al descubierto parte de la raíz del diente. Y aunque al principio puede parecer solo un cambio estético, la retracción de encías puede llevar a problemas más serios si no se trata a tiempo.
Así que, entender por qué se retraen las encías es el primer paso para tomar medidas y proteger tu salud bucal. Por ello, a continuación, te explicamos algunas de las razones más comunes detrás de este problema. ¡Sigue leyendo!
Una de las razones principales por la que las encías empiezan a retraerse es por la enfermedad periodontal, que empieza como una gingivitis y, si no se trata, avanza hasta convertirse en periodontitis. Todo comienza con la acumulación de placa bacteriana, que poco a poco va afectando el tejido de las encías. Este es un proceso que avanza de forma gradual, por lo que muchas personas no notan el problema hasta que ya hay un daño considerable.
Otra razón por qué las encías se retraen tiene que ver con la higiene bucal. No llevar una buena higiene bucal también contribuye significativamente en la retracción de las encías. Y es que si no eliminamos bien la placa dental, con el tiempo se endurece y se forma sarro, que se va acumulando entre los dientes y las encías, haciendo que estas se vayan retrayendo.
Aunque suene raro, cepillarse los dientes con demasiada fuerza o usar un cepillo de cerdas duras también puede hacer que las encías se retraigan. Un cepillado agresivo va desgastando el tejido de las encías poco a poco, haciendo que se retraigan y dejando expuesta la raíz del diente.
Por eso es clave usar un cepillo de cerdas suaves y una técnica adecuada. Lo mejor es hacer movimientos circulares suaves, asegurándote de limpiar bien todas las superficies de los dientes y la línea de las encías.
Y no, no hace falta presionar demasiado, solo asegurarte de llegar a todos los rincones, incluidos los dientes de atrás. Al final, lo importante es eliminar la placa y los restos de comida sin lastimar las encías.
Finalmente, la salud de las encías no depende solo de la higiene y los hábitos diarios, la genética también tiene mucho que ver. Algunas personas tienen una mayor predisposición a sufrir enfermedades en las encías y, como consecuencia, a que se les retraigan.
Así que, si en tu familia hay antecedentes de retracción gingival, es posible que tengas más riesgo de padecerla. La genética también influye en aspectos como el grosor de las encías, la respuesta del cuerpo a la placa bacteriana y la calidad del hueso que sostiene los dientes.
No, las encías retraídas no pueden volver a crecer por sí solas. Sin embargo, existen tratamientos que pueden ayudar a cubrir la raíz expuesta y a mejorar la estética y la salud de las encías.
Mantén una buena higiene bucal, utiliza una técnica de cepillado suave, evita los hábitos nocivos como fumar y rechinar los dientes, y visita a tu dentista regularmente.
Si notas que tus encías se están retrayendo, sientes sensibilidad en los dientes u observas inflamación o sangrado, consulta a tu dentista o periodoncista lo antes posible.
Tal y como has podido ver, comprender por qué se retraen las encías es el primer paso para prevenir y tratar este problema antes de que afecte seriamente tu salud bucal. Por lo tanto, si notas signos de retracción, no dudes en programar una consulta con nosotros cuanto antes.
Nuestro equipo de especialistas en Tenerife está altamente cualificado para evaluar tu caso, determinar la causa subyacente de la retracción y ofrecerte el tratamiento más adecuado para proteger tu sonrisa. ¡No esperes a que el problema avance y contáctanos hoy mismo!