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Septiembre: el mes de la vuelta al cole…¡y al dentista!

Septiembre es sinónimo de vuelta a la rutina. Terminan las vacaciones para muchos y toca volver a nuestro trabajo o, en el caso de los niños, al colegio.

Pero este mes, además de preparar el uniforme, los libros y el resto del material escolar, te animamos también a preparar su boca.

La visita al dentista tras el verano es una de las citas más importantes

Durante estos meses, es normal cambiar de hábitos y de alimentación y el exceso de determinadas comidas o bebidas azucaradas pueden haber hecho efecto en nuestra salud bucodental con la aparición de alguna caries.

Por este motivo, desde DentalMep les animamos a visitar cualquiera de nuestras clínicas para comenzar el nuevo curso con una sonrisa sana y detectar a tiempo cualquier patología que haya surgido.

Contamos con profesionales especializados, acostumbrado a trabajar con los más pequeños, para ayudarles y resolver todas las dudas que puedan tener.

La clave está en la prevención y en enseñar a los más pequeños buenos hábitos desde niños. Y la visita periódica al dentista es uno de esos hábitos que deben aprender y normalizar cuanto antes.

Además de esta recomendación, te recordamos que se debe continuar o reanudar cuanto antes la rutina de higiene dental marcada por un profesional.

Cepillarse los dientes después de cada comida, el empleo de hilo dental para retirar los restos de alimentos almacenados entre los dientes y la utilización de un enjuague dental específico adaptado a la edad y a las características de la boca de cada niño, son aspectos fundamentales a tener en cuenta.

¡Te esperamos!

Cuidados dentales para el paladar hendido o labio leporino

El labio leporino y el paladar hendido son dos defectos de nacimiento que surgen durante la fase de gestación y provocan que el paladar y el labio no se unan correctamente.

En concreto, se crea una abertura en el labio superior que puede ir desde el labio a la nariz y causar importantes problemas: en la alimentación, el habla, la audición y en la correcta formación de la dentadura.

En el caso de la salud bucodental, el labio leporino y el paladar hendido pueden modificar el número, el tamaño, la forma y la posición de los dientes de leche y de los permanentes. Sobre todo, en aquellas piezas dentales que se encuentren más cerca de la abertura.

Principales cuidados bucodentales a seguir

En primer lugar se debe programar una cita con el odontólogo cuanto antes para que el profesional evalúe el estado del niño y pueda determinar su evolución con el paso del tiempo.

Los afectados por esta malformación deben extremar las medidas de higiene ya que son más propensos a desarrollar caries por la dificultad que tiene la limpieza, debido a la mala posición de los dientes. Asimismo, los estudios han demostrado que sus glándulas salivales generan un PH de la boca excesivamente ácido y un aumento de la comunidad bacteriana.

Para combatirlo, el cepillado debe comenzar desde que salgan los primeros dientes y se realizará con un cepillo pequeño de cerdas suaves.

El odontólogo le dará una serie de pautas y de consejos sobre cómo efectuar la limpieza y los padres serán los encargados de comprobar que se realiza correctamente.

Además de estos cuidados básicos, se recomienda llevar una dieta sana y equilibrada en la que esté presente una gran cantidad de nutrientes.

En DentalMep estamos especializados en Odontología Infantil y en los principales problemas dentales que surgen durante esta etapa. Visita nuestras clínicas dentales del Puertito de Güímar y El Médano y te ayudaremos para que tu hijo/a tenga una boca sana desde el primer día.

La gingivostomatitis: Causas y síntomas

La gingivostomatitis, también denominada estomatitis herpética, es una infección de la boca y las encías que genera hinchazón y aparición de úlceras. Su origen se debe principalmente al herpes simple, aunque también puede estar causada por bacterias, hongos, traumatismos de la boca, carencias vitamínicas o trastornos inmunitarios, entre otros.

¿Cuáles son los síntomas de la gingivostomatitis?

Se da frecuentemente en lactantes y niños pequeños, aunque puede aparecer a cualquier edad.

Lo normal es que se puedan apreciar a simple vista úlceras y ampollas que afectan a la cara interna de las mejillas, encías, labios, paladar, lengua e incluso la faringe.

Las encías pueden presentar inflamación, estar rojas y sangrar con facilidad. Además, aumenta la salivación y los afectados pueden tener mal olor en la boca (halitosis).
En los casos más graves, puede provocar fiebre.

Prevención y tratamiento

Lo mejor para prevenir su aparición es evitar el contacto directo con las lesiones, no compartir utensilios ni vasos con los afectados y lavarse las manos periódicamente.

De igual forma, se debe controlar a los niños con gingivoestomatitis por virus de herpes simple y sus secreciones orales para evitar el contagio. Este tipo de infecciones son más frecuentes en los niños escolarizados. Por este motivo, es aconsejable que mientras los síntomas continúen no acudan a la guardería o al colegio.

En el caso de los afectados, no existe un tratamiento específico. Se recomienda mantener una adecuada higiene oral, mediante un cepillado suave de las lesiones, para evitar que se asienten las bacterias y provoquen una infección.

Asimismo, el especialista le recomendará el uso de un colutorio con antiséptico específico para reducir la carga bacteriana en la boca.

Te recordamos que en DentalMep estamos especializados en cualquier tipo de problema en la boca. Nuestro equipo de profesionales estará encantado de atenderte y ayudarte a cuidar tu salud bucodental. ¡Te esperamos!

¿Cómo cuidar la salud oral de los niños?

Transmitir una buena rutina de higiene a los niños desde que son pequeños es muy importante de cara al futuro. A menudo, esos buenos hábitos se mantienen durante el resto de la vida y se reducen el número de problemas asociados a la boca.

Pero para lograr que los niños tengan una buena salud bucodental, hay que tener en cuenta varios factores. En primer lugar, los adultos deben ser un buen ejemplo y cumplir estrictamente con la higiene. De igual forma, deberán supervisar que el niño se cepille los dientes de una forma correcta, sin olvidar ninguna sección de la boca ni, por supuesto, la lengua.

Lo ideal es convertir el momento del cepillado de dientes en un juego, en el que el niño se divierta a la vez que cuida su boca.

La importancia de la salud bucodental en la infancia

La dentadura primaria se compone de 20 dientes de leche. Aunque estos dientes se caerán con el paso de los años para dar lugar a las piezas dentales definitivas, las complicaciones que surjan durante esta etapa podrán determinar la salud bucodental de los niños.

Las caries dentales pueden aparecer desde que sale el primer diente, por lo que debemos extremar las precauciones para evitar que se formen infecciones.

Asimismo, habrá que vigilar el estado de los dientes de leche ya que marcan la posición de los dientes posteriores. Cualquier desplazamiento podría impedir la salida del nuevo diente y será motivo suficiente para visitar nuestra clínica.

Pautas para la correcta higiene según su edad

  1. Desde los 6 meses y hasta que cumpla el primer año de vida, es recomendable un cepillado suave de las envías con un cepillo específico para bebés y agua.
  2. De 1 a 2 años, se utilizará la misma técnica de cepillado que en la anterior etapa y la repetiremos dos veces al día. Además, se prestará atención a los hábitos de succión por si la chupa o el biberón pudiesen estar causando algún daño.
  3. A partir de los 2 años será el momento de enseñarle a cepillarse los dientes al menos dos veces al día.
  4. A los 4 años ya debería saber hacerlo él solo, aunque siempre deberá estar supervisado por un adulto.
  5. Cuando cumpla los 6 años debe visitar periódicamente al odontólogo para que realice las revisiones correspondientes.

En DentalMep disponemos de servicio de Odontología Infantil especializado en todos los posibles problemas bucales que pueden aparecer durante la infancia. Visítanos y pon la salud de tu hijo/a en manos de profesionales especializados.

¿Qué hago si a mi hijo se le cae un diente?

Existen muchos factores que pueden provocar la caída de dientes en los niños. Desde nuestra clínica dental te vamos a explicar cuáles son los principales motivos y qué se debe hacer en cada caso.

Motivos de la caída de dientes

Uno de los principales motivos por los que se cae un diente es porque este sea de leche y haya llegado el momento de sustituirlo por otra pieza, que será la definitiva y con la que pasaremos el resto de nuestra vida. Lo normal es que estos dientes se caigan entre los 5 y los 7 años, aunque dependerá de cada niño.

Una vez comienza a moverse el diente, debemos dejar que siga su curso natural y evitar manipularlo para que no se cree una herida ni se infecte la encía.

Por lo general, los dientes frontales son los primeros en caerse y, desde ahí, se va extendiendo hacia los laterales. Normalmente se caen solos pero hay algunos casos en los que, a pesar de haber salido el nuevo diente, no se caen. Es en estos episodios cuando el odontólogo interviene para extraer la pieza restante y evitar problemas de masticación o de habla.

Los dientes de leche no son la única razón por la que se pueden caer los dientes. Los traumatismos son otro de los factores que pueden provocar su movilidad y posterior caída. En caso de que esto ocurra, hay que visitar a un especialista para que valore el daño causado y las posibles soluciones.

Hay que prestar especial atención a si el diente se cae por completo o si, por el contrario, se fractura y se queda la raíz.

Asimismo deberemos vigilar que las piezas dentales no se desplacen ni ocupen el hueco resultante porque, si aún no se han cambiado los dientes de leche, en ese hueco se ubicarán las otras piezas permanentes.

Cómo actuar ante la caída de un diente

Se deben tener en cuenta dos factores principales:

  • Controlar el sangrado: muchas veces la caída de la pieza provoca el sangrado de la encía. Coloca una gasa en el lugar y renuévala siempre que sea necesario
  • Mantener la calma y transmitírsela al niño: tanto si sale sangre como si no, se trata de un episodio nuevo para los más pequeños y es normal que se asusten. Explícale que se trata de un proceso normal y que volverán a salir.

Una vez curada la herida, lo único que queda es esperar a la hora de dormir para la visita del Ratoncito Pérez. Recuerda guardar el diente debajo de la almohada para que traiga un regalo.

Si tienes cualquier duda sobre la caída de los dientes en los niños, visita nuestra clínica y consúltanos sin compromiso.