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Consejos para cuidar la salud bucodental en los pacientes con SIDA

Cada año se celebra el Día Mundial del SIDA el 1 de diciembre. Una persona inmunodeprimida es aquella que tiene el sistema inmunológico debilitado y, por tanto, tiene mayor riesgo de padecer infecciones víricas, bacterianas, etc.

El VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) es un virus que infecta el organismo atacando a los linfocitos, por lo que se ve alterada la función del sistema inmunológico.

Cuando esta infección avanza aparece lo que se conoce como el SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida). En estos casos, la respuesta inmunitaria ante las infecciones ya es nula y es cuando suelen aparecer enfermedades que pueden ser potencialmente mortales.

La salud bucodental y el SIDA

Las personas que padecen esta enfermedad deben tener especial cuidado con su salud bucodental. Los problemas orales son muy frecuentes por el debilitamiento del sistema inmunológico. Entre ellos, destacan: la candidiasis oral, leucoplasia vellosa oral, alteraciones periodontales, aftas, úlceras y sarcoma de Kaposi.

También es necesario destacar la xerostomía o la sensación de sequedad bucal que, aunque no esté provocada por el VIH, está causada por el fármaco antirretroviral que se emplea para combatirlo.

Principales recomendaciones

Lo ideal para evitar que surjan estos problemas bucales, es acudir con regularidad a nuestra clínica dental. Nuestros especialistas se encargarán de examinar la presencia de algún tipo de anomalía y de hacer las limpiezas que sean necesarias para reducir la presencia de bacterias.

Es fundamental que el afectado cumpla estrictamente con la rutina de higiene bucodental: con el cepillado de dientes al menos tres veces al día, uso del hilo dental y un colutorio específico.

Otro aspecto importante, es revisar su boca con regularidad. Uno de los primeros síntomas del VIH surge en la boca en forma de aftas o pequeñas heridas. Si se observa algo inusual, se debe consultar siempre a un profesional.

Finalmente, les aconsejamos tomar todos los medicamentos recetados para el VIH y cumplir con el horario de las tomas. Es la mejor forma de proteger el sistema inmunológico y prevenir las infecciones.

¿Qué es la sobremordida?

La sobremordida es uno de los problemas de maloclusión dental que más se repite cada día. Se caracteriza porque los dientes superiores frontales sobresalen sobre los dientes inferiores y los cubren.

En la mayoría de ocasiones, se trata de un problema de oclusión tipo II, donde el maxilar tiene una posición adelantada respecto a la mandíbula.

Además, suele ser una condición hereditaria y transmitirse entre diferentes generaciones. En otras ocasiones, puede deberse a otros motivos como el uso de la chupa durante un tiempo prolongado o el mal hábito de chuparse el dedo.

La sobremordida puede presentar diversos grados, pero se considera profunda cuando los dientes superiores cubren, al menos, un tercio de los inferiores.

Consecuencias de la sobremordida

  • Apiñamiento en incisivos y/o caninos (colmillos) superiores.
  • Mayor probabilidad de sufrir una enfermedad periodontal por la dificultad para mantener una correcta higiene.
  • Mayor probabilidad de padecer caries debido al apiñamiento, que dificulta la higiene bucodental.
  • Mayor probabilidad de padecer bruxismo y desgastes en los dientes, por la tensión a la que se enfrenta la mandíbula.
  • Problemas estéticos: alteraciones en la cara, ya que se acorta.
  • Problemas asociados al habla, respiratorios o deficiencias de masticación.

¿Tiene tratamiento?

Con un buen tratamiento odontológico se puede corregir fácilmente. Una de las soluciones más comunes es la ortodoncia invisible cuyos alineadores a medida van modificando la posición de los dientes de una forma gradual.

Sin embargo, cuando la causa de la maloclusión es esquelética, es necesario recurrir la cirugía.

En cualquier caso, te recomendamos visitar cualquiera de nuestras clínicas dentales en una primera visita gratuita. Nuestros profesionales te asesorarán sobre las mejores soluciones para ti.

Principales problemas bucodentales en las personas con diabetes

Las personas con diabetes se caracterizan por tener un elevado nivel de azúcar en sangre que afecta a todo el organismo, incluida la boca. Por ese motivo, es fundamental cumplir con las revisiones periódicas en nuestras clínicas para asegurar que nuestra salud bucodental se encuentra en el mejor estado.

Entre las principales afecciones que suelen padecer los diabéticos, distinguimos:

  • Cuanto mayor es el nivel de azúcar en sangre, más se incrementa la presencia de azucares, almidones y ácidos que afectan a los dientes.

En la boca viven multitud de bacterias y, junto a los almidones y azucares de los alimentos, crean la placa bacteriana. Los ácidos de esta placa son los responsables de causar caries y enfermedades de las encías.

  • Las personas diabéticas tienen mayor probabilidad de sufrir aftas, también conocidas por candidiasis oral. Se trata de una infección micótica que provoca la aparición de dolorosos parches rojos o blancos en la boca (las populares llagas).
  • Es una de las conocidas como enfermedades de las encías. La diabetes reduce la capacidad para vencer las bacterias y, si no se cumple una estricta rutina de higiene,  se endurecerá y se creará el sarro.

Este sarro, unido a la placa, irrita las encías y pueden provocar dolor y sangrado.

  • Se trata de otra enfermedad de las encías, una evolución más grave de la gingivitis y que puede llevar a la pérdida de dientes.

En este caso, las personas con diabetes tienen menos resistencia a las infecciones y es más fácil que esta enfermedad termine destruyendo el tejido blando y el hueso que sostiene al diente.

  • Sequedad bucal (xerostomía).La disminución de la producción de saliva también es otro rasgo característico de la diabetes. La consecuencia de esta sequedad bucal es una mayor facilidad de que aparezcan caries y otras enfermedades orales.

Como has podido ver, las personas con diabetes deben extremar los cuidados de su boca desde el primer momento. Mantenerla sana, les permitirá mejorar su calidad de vida y mejorar su salud en general.

¡Les esperamos en DentalMep!

 

¿Qué es el flúor dental?

El flúor es un micro mineral que juega un factor determinante en la formación de los huesos y también en el esmalte dental. En concreto, el flúor se concentra en los huesos y ayuda a fortalecer y endurecer el esmalte dental, tanto en aquellos dientes que ya han salido como en los que aún no.

Nos protege del desarrollo de algunas enfermedades relacionadas con los dientes y la boca. Fundamentalmente, lo que hace es proteger los dientes de las bacterias que pueden aparecer en la boca.

¿Dónde está presente?

El flúor está presente y podemos obtenerlo de diversas formas, ya sea por medio de un vaso de agua, por alimentos como el pescado, hortalizas o carnes, o con el empleo de pastas de dientes que incluyen este elemento.

En este último caso, lo que llevan son derivados como fluoruro de sodio, fluoruro estannoso o fluorofosfato sódico que lo que hacen es ayudar a  remineralizar el esmalte y, de esta forma, se reduce el riesgo de aparición de caries.

Ventajas del flúor dental

Además de su acción contra las caries, el flúor actúa en los procesos de desmineralización y remineralización que naturalmente tienen lugar en la boca.

Así, es normal que después de las comidas se produzcan ácidos que provocan la desmineralización, es decir, la disolución del calcio y el fosforo que se encuentran bajo la estructura dental. En otras ocasiones, es la saliva la que favorece la reposición del calcio y el fósforo y la fortaleza de los dientes.

Si el flúor está en este proceso de remineralización, el resultado serán unos minerales más duros y que ayudan a los dientes a evitar la disolución en los siguientes episodios de desmineralización.

En DentalMep te ofrecemos siempre los mejores cuidados para tu salud bucodental. Si quieres saber si sufres un déficit o una sobreexposicion al flúor, visita nuestras clínicas dentales y te asesoraremos.

La sequedad bucal o xerostomía en las personas mayores

El 1 de octubre se celebra el Día Internacional de las Personas Mayores y en DentalMep queremos dedicar nuestro post a hablar sobre una de las patologías que más sufre este colectivo: la sequedad bucal o xerostomía.

Se trata de un trastorno por el cual las glándulas salivales de la boca no producen la suficiente saliva necesaria para mantener la boca húmeda. En general, hay dos factores que favorecen que este síndrome aparezca con mayor frecuencia en las personas mayores de 60 años:

  • Por un lado, debido al propio envejecimiento, que provoca un cambio en la composición de la saliva que afecta a las glándulas salivales y su producción de saliva.
  • Por otro, por el aumento de la toma de determinados medicamentos o tratamientos que favorecen la sequedad bucal, como los antidepresivos, los analgésicos o los destinados a las personas hipertensas.

¿Cómo se identifica?

Existen una serie de signos y síntomas que te advertirán de que algo no va bien en tu boca:

  • Sequedad o una sensación de viscosidad en la boca
  • Saliva espesa
  • Mal aliento
  • Dificultad para masticar, hablar y tragar
  • Dolor de garganta o garganta seca. También es común tener la lengua seca o con surcos
  • Alteración del sentido del gusto

Consecuencias de la sequedad bucal

Entre las principales consecuencias de la sequedad bucal, se encuentra la irritación de los tejidos blancos en la boca, que puede llevar a la aparición de infecciones.

De igual forma, recordemos que la saliva es uno de los agentes anticaries más potente de nuestro organismo. Si no existe la suficiente saliva para lubricar la boca, eliminar los restos de alimentos y neutralizar los ácidos generados por la placa, habrá una mayor exposición a las caries y cualquier otro problema bucodental.

Si piensas que puedes sufrir xerostomía, te animamos a hacer una primera visita gratuita a nuestra clínica. Nuestros profesionales evaluarán tu estado y te darán un diagnóstico sobre tu problema. ¡Te esperamos!

Diastema o dientes separados

Un diastema es lo que se conoce popularmente como “tener los dientes separados”. Aunque puede aparecer en medio de cualquiera de los dientes, es común que aparezca entre los dos dientes delanteros superiores.

Las causas por las que surgen pueden ser muy variadas, ya sea por una diferencia en el tamaño de los dientes, la ausencia de alguno o el gran tamaño del frenillo labial, es decir, el tejido que va desde el interior del labio a la encía.

Además, es común que surja en una edad temprana, cuando aún conservan los dientes de leche. En la mayoría de los casos, con el paso del tiempo y con el cambio a los dientes permanentes suele desaparecer por sí mismo.

En otros casos, el diastema continúa en la edad adulta y es ahí cuando será necesario visitar nuestra clínica dental para corregirlo.

¿Cómo se corrige el diastema?

Existen diferentes técnicas que nos ayudarán. Lo primero de todo será acudir a nuestras clínicas para que un profesional especializado pueda evaluar el estado de tu boca.

Entre los tratamientos más comunes, se encuentran: la ortodoncia, que con el movimiento paulatino de los dientes conseguirá cerrar los espacios; carillas dentales, unas finas láminas que recubren el diente y mejoran la sonrisa; o la utilización de coronas, puentes, o implantes.

Hay otras muchas personas que prefieren conservar esta separación entre los dientes pero, a pesar de que no entraña riesgos para la salud, si debemos tener en cuenta una serie de pautas para garantizar una buena salud bucodental:

  • Visitar al dentista periódicamente para comprobar que no hay indicios de padecer enfermedades de las encías.
  • Extremar la higiene bucal, ya que los restos de comida podrían almacenarse fácilmente en este espacio y provocar la aparición de caries.
  • Acudir a un especialista ante problemas de fonación o de mordida. Pueden dar lugar a dificultad para hablar o dolencias musculares.

Septiembre: el mes de la vuelta al cole…¡y al dentista!

Septiembre es sinónimo de vuelta a la rutina. Terminan las vacaciones para muchos y toca volver a nuestro trabajo o, en el caso de los niños, al colegio.

Pero este mes, además de preparar el uniforme, los libros y el resto del material escolar, te animamos también a preparar su boca.

La visita al dentista tras el verano es una de las citas más importantes

Durante estos meses, es normal cambiar de hábitos y de alimentación y el exceso de determinadas comidas o bebidas azucaradas pueden haber hecho efecto en nuestra salud bucodental con la aparición de alguna caries.

Por este motivo, desde DentalMep les animamos a visitar cualquiera de nuestras clínicas para comenzar el nuevo curso con una sonrisa sana y detectar a tiempo cualquier patología que haya surgido.

Contamos con profesionales especializados, acostumbrado a trabajar con los más pequeños, para ayudarles y resolver todas las dudas que puedan tener.

La clave está en la prevención y en enseñar a los más pequeños buenos hábitos desde niños. Y la visita periódica al dentista es uno de esos hábitos que deben aprender y normalizar cuanto antes.

Además de esta recomendación, te recordamos que se debe continuar o reanudar cuanto antes la rutina de higiene dental marcada por un profesional.

Cepillarse los dientes después de cada comida, el empleo de hilo dental para retirar los restos de alimentos almacenados entre los dientes y la utilización de un enjuague dental específico adaptado a la edad y a las características de la boca de cada niño, son aspectos fundamentales a tener en cuenta.

¡Te esperamos!

La blancorexia: la peligrosa obsesión por tener los dientes cada vez más blancos

El ser humano puede tener diversas obsesiones y muchas de ellas están relacionadas con el cuidado personal y el aspecto físico. Hoy en DentalMep vamos a hablar sobre una de ellas, conocida como blancorexia.

El querer lucir una sonrisa bonita y brillante es algo común y no supone ningún problema. Sin embargo, en algunos casos, este interés alcanza límites que pueden ser obsesivos y peligrosos para nuestra salud.

¿Qué es la blancorexia?

Cada persona tiene un tono de esmalte dental diferente y esto es fruto, entre otras cuestiones, de la genética. Los tratamientos blanqueadores pueden ayudarnos a conseguir ese tono natural pero nunca dejará los dientes más blancos que ese color primario.

La blancorexia es la obsesión por lucir unos dientes extremadamente blancos. Las personas que padecen este trastorno consideran que sus dientes siempre son oscuros, a pesar de haberse realizado diversos tratamientos.

Como consecuencia, muchos terminan recurriendo a técnicas ajenas al control de los odontólogos y que pueden ser peligrosas para su salud, como por ejemplo alargar los tiempos de los tratamientos, recurrir a técnicas agresivas sin supervisión profesional o confiar en remedios y métodos “milagrosos” que anuncian por Internet.

Confía en un profesional para lucir unos dientes blancos y sanos

Antes de someterse a ningún tipo de tratamiento, es necesario visitar nuestra clínica dental para examinar el estado de tu boca. Será un profesional cualificado el que determine qué tipo de tratamiento es el más adecuado para tu boca según sus características.

De igual forma, será nuestro equipo el encargado de pautar la cantidad y los intervalos de tiempo en los que debe usarse el tratamiento elegido. Durante todo el proceso, se realizará un seguimiento para comprobar que todo marcha correctamente.

Las sustancias que se utilizan en los tratamientos para blanquear los dientes deben ser empleadas en unas proporciones y medidas determinadas para evitar que sean tóxicas para nuestro organismo. En el caso contrario, puede provocar irritación, hipersensibilidad o, incluso, el desgaste del esmalte dental.

Por estos motivos, si quieres blanquear tus dientes de una forma totalmente segura, visita nuestras clínicas DentalMep en El Médano o en el Puertito de Güímar y te ayudaremos a conseguirlo. ¡Estaremos encantados de recibirte!

Cuida tu salud bucodental en verano

En los meses de verano nuestros hábitos cambian con las vacaciones. Sin embargo, pese a ser un periodo de descanso, es necesario que conservemos las rutinas bucodentales para evitar cualquier riesgo. 

La época estival tiene sus ventajas, pero también sus desventajas desde el punto de vista de la salud bucodental. Las altas temperaturas, la disminución de la salivación, los cambios en los hábitos de higiene o en la alimentación pueden favorecer la aparición de bacterias en la boca y, con ellas, las caries o gingivitis.

Para evitarlo, es esencial que cumplamos estrictamente con nuestra rutina de higiene y cepillarnos los dientes, al menos tres veces al día.

Recomendaciones para mantener tu boca sana en vacaciones

  • Es importante llevar siempre con nosotros un pequeño kit de limpieza con cepillo de dientes, pasta, hilo dental y colutorio. De esta forma, nos aseguramos de no saltarnos ninguna limpieza aunque estemos fuera.
  • Beber mucha agua e hidrata tu cuerpo. Además de calmar la sed y de refrescarnos, nos ayudará a prevenir infecciones y a limpiar nuestra boca.
  • Limitar el consumo de bebidas azucaradas. Al igual que en cualquier otra época del año, si tenemos sed es mucho más sano elegir beber agua. Las bebidas azucaradas favorecen la aparición de las temidas caries.
  • Cuidado con los alimentos o bebidas muy fríos. Los cambios bruscos de temperatura pueden causar sensibilidad dental.
  • Elegir chicles sin azúcar. Si no podemos cepillarnos los dientes, los chicles ayudarán a segregar más saliva y a remover los restos de alimentos que se hayan podido quedar en la boca.
  • Protección frente al sol. No solo es importante proteger la espalda o los brazos, sino que los labios también pueden sufrir quemaduras y tener mayor predisposición a padecer enfermedades.
  • Solicitar cita previa para el regreso. Después de las vacaciones les recomendamos visitar nuestras clínicas dentales para comprobar que su boca está en perfecto estado.

¡Feliz verano!

 

 

 

¿Cómo cuidar la salud bucodental en las personas mayores?

Hoy se celebra el Día de los Abuelos y hemos preparado un post muy especial sobre los cuidados que deben tener para tener una buena salud oral.

Con el paso de los años, nuestra boca y nuestro organismo se deteriora y se hace más vulnerable. Por ese motivo, debemos extremar las precauciones y tener en cuenta una serie de recomendaciones básicas para mantener una boca sana.

Consejos bucodentales para los mayores

  • Visitar nuestra clínica dental, al menos 2 veces al año. De esta forma podremos detectar y tratar posibles problemas que surjan en la boca, antes de que adquieran mayor gravedad.
  • El paso de los años afecta al esmalte de los dientes y también a su raíz. El retraimiento de las encías, debido al envejecimiento, hace que las zonas que antes estaban protegidas queden expuestas a la aparición de caries.

Es fundamental seguir una rutina de higiene que consista en cepillarse los dientes después de cada comida (empleando un cepillo que nos permita alcanzar la zona radicular), así como utilizar hilo dental y enjuague bucal. Si existen problemas de movilidad, la mejor opción es usar un cepillo eléctrico que facilite el correcto movimiento.

  • Emplear una pasta de dientes específica. Cuando la raíz se expone y los dientes se desgastan, aumentan los casos de sensibilidad dental. Para solucionar el problema, es recomendable utilizar una pasta para dientes sensibles.
  • Beber suficiente agua. La toma de medicamentos o la acción de algunas enfermedades hacen que la boca se seque con mayor frecuencia. Para evitarlo, es conveniente tomar al menos 2 libros de agua al día. Si el problema persiste, un odontólogo puede recetar el empleo de fármacos que favorezcan la salivación.

Asimismo, en esta edad es común el uso de prótesis dentales para sustituir la falta de dientes. Es importante limpiarlas con un cepillo especial y acudir a nuestra clínica ante cualquier problema o molestia que aparezca.