Alimentos que pueden dañar tus dientes

Lo que comemos es muy importante para nuestra salud bucodental, tanto como para nuestra salud en general.

Los siguientes alimentos pueden ser nocivos para tus dientes:

Caramelos duros: Aparte de favorecer a la aparición de caries, también pueden provocar rotura de dientes, lo cual es irreversible.

Hielo: A pesar de que solo es agua, el hecho de masticar algo duro y frio, daña el esmalte dental, lo que trae consecuencias para tu salud dental

Cítricos: Añadir limón a las bebidas, el vinagre y los alimentos encurtidos, dañan el esmalte de forma permanente, lo cual favorece a la aparición de caries.

Snacks: Las patatas fritas y los frutos secos contienen almidón que se queda entre los dientes y van acumulando placa. Si no se realiza un buen cepillado y utiliza hilo dental después de ingerirlos, podrían causar caries a los largo del tiempo.

Alcohol: El alcohol es perjudicial para la salud por donde se lo vea. Al deshidratar la boca, produce que la saliva se reduzca favoreciendo la aparición de caries e infecciones orales.

Mitos y verdades sobre los dientes

La falta de conocimiento sobre la salud dental y las pocas visitas a los odontólogos, han generado que se creen muchos mitos alrededor de los dientes. Vamos a revisar algunos muy comunes.

Utilizar Bicarbonato de sodio y limón para blanquear los dientes

Los blanquea, pero los daña. El ácido cítrico del limón debilita el esmalte y el bicarbonato elimina las primeras las primeras capas de la superficie, lo cual puede debilitar tus dientes

El embarazo causa daños en la boca

Los cambios hormonales hacen que las mujeres en este periodo sean más propensas a la inflamación de encías, además las náuseas del periodo de gestación aumentan el ácido en la boca, lo cual puede causar caries.

El cepillo eléctrico es mejor que el manual

Ambos son igual de efectivos si se los utiliza de la manera correcta.

Un diente con una funda no tendrá caries

Estos dientes están hechos con materiales que pueden llegar a tener caries si no se los limpia con el debido cuidado.

Se debe ir al dentista cuando tienes molestias

No solo debes acudir a tu dentista cuando tienes una molestia. Debes hacerlo cada 6 meses para así poder tomar medidas preventivas y evitar enfermedades bucodentales.

No todos los postres dañan los dientes

Darte un capricho o consentir a los más pequeños no tiene que suponer algo dañino para los dientes. Hoy te traemos un postre que te ayudará a proteger las encías y otros tejidos contra el daño en las células y las infecciones bacterianas.

Estos polos de fruta son muy sencillos de hacer y sobretodo muy sanos y deliciosos.

Para hacerlos necesitas:

  • Fresas
  • Bananas
  • Papaya
  • Uvas

Puedes hacerlo de las frutas que quieras, pero procura que no sean ácidas.

Corta en pequeños trozos las fresas, las bananas y la papaya. Colócalos en moldes de hielo o de polos, si es que los tienes. Luego, saca el sumo de las uvas y viértelo en cada uno de los moldes, hasta que quede lleno. Por último coloca palitos de polo y listo, ponlo a congelar durante 6 horas.

Disfruta de un delicioso postre casero mientras cuidas tus dientes.

 

 

 

Una lengua sana, para una boca sana

 

Siempre se habla sobre  la higiene de los dientes, pero casi nunca se habla sobre la importancia de la limpieza de la lengua.

 

La lengua, por su estructura papilar y al estar en contacto con la cavidad bucal, la faringe y las secreciones de la nariz, favorece la aparición de gérmenes de microorganismo y residuos orales,  acumulando  alrededor de 300 microorganismos que pueden pasar a los dientes originando caries y también pueden producir mal aliento.

La enfermedad periodontal es producida principalmente por la mala higiene de la lengua, por lo que una adecuada limpieza minimiza este tipo de bacterias, reduciendo las probabilidades de padecer esta enfermedad.

La acumulación de estas bacterias  puede provocar mal aliento. El 50% de los adultos sufre de mal aliento y el 90% de estos casos es por una inadecuada higiene bucal, principalmente de la lengua.

Por estas razones, es muy importante que limpiarla, sea parte de tu higiene oral. Para realizar un correcto aseo d, lo puedes hacer con tu cepillo de dientes o con un limpiador lingual. No lo hagas muy fuerte, límpiala frotando suavemente desde la base de la lengua, lo más atrás que puedas hacia adelante y no olvides de limpiar los laterales, que es donde más bacterias se acumulan

Limpiando tu lengua todos los días, no solo evitarás estas bacterias en la boca que te pueden causar problemas, sino que también agudizarás tu sentido del gusto.

Cómo cuidar nuestros dientes estas navidades

En esta época de excesos, cambios de hábitos y nuevas rutinas que hacen peligrar la salud de nuestros dientes, te mostramos varios consejos para cuidar tu boca estas Navidades.

Llega la Navidad y, como el turrón, llega también una época donde tenemos que tener un especial cuidado y atención a nuestros dientes. La mayoría de las caries y problemas dentales por un excesivo consumo de azúcar y una mala limpieza bucal se producen durante estas fechas. Navidad es sinónimo de celebración, familia, reuniones, comidas, amigos… en definitiva, es época de felicidad y festejo. Pero también es época de excesos y cambios en la rutina habitual, y esto puede repercutir en la salud de nuestros diente, si no sabemos cuidarlos. En estas fechas debemos tener un cuidado especial para mantener los dientes sanos.

En primer lugar debemos tener cuidado con el turrón y los dulces típicos navideños. El turrón “del duro” es una buena opción debido a su composición a base de almendra, miel y clara de huevo con un porcentaje bajo de azúcar. Por eso es mejor el turrón duro que el blando o el de chocolate.

Por contra, el turrón duro puede fracturar los dientes, destrozar los empastes o dañar los trabajos de ortodoncia, por lo que debemos tener precaución. Por otro lado, las golosinas pegajosas y los dulces blandos también crean muchos problemas de inflamación de encías para los que lleven aparatos de ortodoncia.

Hay que tener bajo control las bebidas alcohólicas, ya que son dañinas para nuestros dientes, además de que su consumo excesivo no es recomendable para nuestra salud en general. En los brindis navideños es recomendable ingerir bebidas sin azúcar o champán sin alcohol.

Si no te resistes elige vino tinto, ya que el vino blanco y el champán, son más agresivos para el esmalte y para el cemento de la raíz dental.

También no podemos olvidarnos de las bebidas azucaradas. Al endulzar el café o las infusiones, es recomendable el aspartato, la estevia u otros edulcorantes. Y ojo, cuidado con los productos “light” o sin azúcar, ya que es posible que contengan fructosa, glucosa y otros azúcares, que son dañinos para los dientes.

Aceite de oliva. Aparte de contener numerosas propiedades muy beneficiosas para nuestra salud, es también un aliado para nuestros dientes, ya que deja una película invisible sobre ellos protegiéndolos de las caries y del desgaste dental.

Consejo: si sabes que vas a abusar del dulce navideño, intenta incluir el aceite de oliva en tu menú.

Y por último no te olvides del cepillo dental. Las comidas y celebraciones fuera de casa hacen que la recomendable rutina del cepillado tres veces al día se vea alterada. Mucho cuidado con esto, es importante que lleves un cepillo contigo para que puedas realizar esta importante rutina después de las comidas, es un hábito sencillo que puede evitar muchos problemas posteriores.

Si no te es posible, intenta masticar chicle sin azúcar, sobre todo después de las comidas, ya que favorece la producción de saliva y esto, tiene un efecto protector sobre los dientes, neutralizando la acidez de los alimentos.

Fuente: ABC.es

¿Cómo tomar café sin manchar sus dientes?

Para muchos, el café o el té son rituales sagrados en la mañana. Y mientras el ritual puede ofrecer muchos beneficios de salud (y serias consecuencias), su infusión favorita llega con un precio: manchar el esmalte de sus dientes.

Piense en lo que sucedería si dejara una taza té o café sin lavar”, dice la doctora Laura Sharbash, DDS, dentista en Seidner Dentistry & Associates. Ahora, intercambie esa taza de porcelana con sus dientes blancos y verá su imagen.

Por supuesto, no todos los tintes son iguales, y algunas personas son más susceptibles que otras a las manchas. Esto explica el porqué su amigo que bebe café mantiene sus dientes relucientes, mientras que a usted se le manchan bebiendo té de vez en cuando.

Los individuos que tienen naturalmente irregularidades en la superficie del esmalte, pueden ser más propensos a las manchas”, dice Sharbash. “Un excesivo chirriar o apretar los dientes puede dar lugar a grietas y fracturas causando un daño al esmalte. Estos hábitos hacen a los dientes más porosos, lo que aumenta su inclinación a mancharse”.

Así que todos conocemos los principales productores de manchas en los dientes: café, té, vino tinto, refrescos y tabaco. Pero algunos otros responsables menos conocidos también pueden dejar residuos. Las bayas y los tomates son conocidos por dejar color a su paso, así como lo determinan los enjuagues bucales sin receta que contienen fluoruro de estaño, o cloruro de cetilpiridinio, dice Sharbash. Estos ingredientes están al acecho en la mayoría de enjuagues bucales estándares. “Enjuagues bucales de venta con receta, como la clorhexidina, mejora la salud de su dentadura, pero con el uso prolongado también dejan manchas superficiales extraíbles”.

Sharbash señaló también que los enfermos de asma usan inhalantes ácidos que pueden disolver el esmalte de los dientes, haciéndolos más susceptibles a las manchas dentales.

Entonces, si desea dientes blancos pero se niega a renunciar a su taza diaria, Sharbashle ofrece algunos consejos:

  • Utilice un sorbete. Beber a través de un sorbete podría evitar que el líquido entre en contacto con los dientes.
  • Añadir algo de leche. Ávidos bebedores de té pueden añadir leche (o leche no láctea) para ayudar a disminuir los efectos de las manchas de té o café.
  • Enjuáguese o cepíllese de inmediato. Permita que esa taza de porcelana se manche nuevamente. Enjuagar o lavar su taza tan pronto como haya terminado con su café o té eliminará las manchas, y así también será con sus dientes. “Usted puede pensar que su saliva por sí sola hará frente a la mancha, pero enjuagarse después con agua le ayudará”, dice Sharbash. Mantenga una botella de agua a mano para hacer buches y tragar después de que haya terminado con su café, o mejor aún, utilice el cepillo y el hilo dental tan pronto como le sea posible.
  • Use hilo dental y cepillo de forma rutinaria. Además de cepillarse y usar hilo dental, asegúrese de tener una rutina diaria de cuidado dental.
  • Cepille con bicarbonato de sodio. Este remedio pasado de moda es muy eficaz, de acuerdo con Sharbash.
  • Masticar chicle sin azúcar. Mientras que algunos cuestionan los efectos de la goma de mascar sin azúcar, Sharbash explica que la goma después de una comida ayudará a estimular la producción de saliva para ayudar a “enjuagar” los dientes manchados.
  • Dentífricos naturales pueden ayudar a eliminar las manchas superficiales.
  • Manténgalos limpios. Sharbash nos recomienda ver a un especialista en higiene dental para las limpiezas anuales, una limpieza profesional le ayudará a mantener sus dientes tan blancos como pueden serlos naturalmente.

Entonces ¿Cómo mantiene sus dientes blancos?

Fuente: Care2.com

La importancia del cuidado de tu boca

El cuidado de la boca es muy importante, no solo para la salud bucal en sí, sino también para prevenir otro tipo de complicaciones. Si duelen las muelas, las infecciones o los problemas en las encías pueden llevar a trastornos mucho mayores. De hecho, se ha relacionado ciertos problemas bucales con un mayor riesgo de sufrir enfermedades graves, como las cardíacas.

Además de cepillar tus dientes a diario y concurrir con frecuencia al odontólogo, hay ciertas señales a las que deberías estar alerta. En caso de presentar alguno de los siguientes síntomas, mejor será vayas a una consulta médica cuanto antes.

Un punto o una llaga que no sana

Si bien es posible que te salga una llaga o úlcera en la zona bucal y sane en unos días, en caso de que la lesión se presente y no cicatrice, entonces podría ser un indicador de diabetes. En todo caso, lo mejor será consultar con el médico y medir los niveles de glucosa para asegurarse que no estén elevados.

Aún peor, las manchas o llagas en la boca también podrían estar alertando de un cáncer oral. Estas lesiones pueden aparecer como zonas blancas o rojizas, y pueden verse acompañadas de otros síntomas: dolor de oído, hinchazón en la región mandibular, ronquidos por la noche, entumecimiento de garganta o lengua, dificultad para tragar, entre otros.

Encías inflamadas o sangrantes

Aunque el cepillado debe ser vigoroso como para eliminar la placa bacteriana acumulada, tampoco debe ser demasiado agresivo ya que podrías lastimar tus encías y hacer que sangren. No obstante, las encías sangrantes también podrían ser síntoma de gingivitis o de infección. El sangrado puede deberse a que hay acumulación de bacterias que pueden estar ocasionando inflamación.
Posibles causas de sangrado en las encías: trastornos hemorrágicos, cambios hormonales durante el embarazo, prótesis o aparatos dentales mal ajustados, infecciones, leucemia, escorbuto, uso de anticoagulantes, mal uso del hilo dental o bien una deficiencia de vitamina K.

Mal aliento o halitosis

La halitosis suele ser un trastorno bastante frecuente: bien puede ser producido por el consumo de ciertos alimentos fuertes como la cebolla o el ajo, o bien por una mala higiene bucal. Pero también el mal aliento puede ser señal de un problema más grave como alguna infección pulmonar o incluso diabetes.
Por lo general, cuando el mal aliento se torna crónico es porque hay caries o infecciones de las encías. En este caso, no dejes pasar más el tiempo y concurre al dentista cuanto antes.

Sensibilidad al frío o al calor

Si sientes extrema sensibilidad, de manera repentina y sin motivo aparente, entonces es hora de llamar a tu odontólogo, ya que el incremento de la sensibilidad puede deberse a un absceso dental. Esto es, una infección bacteriana de un diente o de alguna zona de la encía circundante. En dicho caso también puede presentarse con fiebre, dolor e hinchazón. Es necesario que hagas una consulta profesional de manera inmediata.

Dolor

El dolor es uno de los primeros indicadores de que algo no anda bien. Si el dolor se ha hecho presente, para quedarse, ve al médico de manera inmediata. Puede deberse a múltiples cuestiones: complicaciones en las encías, caries en los dientes, sangrado o a alguna infección.

Claves para superar el miedo al dentista

El miedo al dentista es un hecho más común de lo que parece. No son pocas las personas que llevan años sin pisar la consulta del odontólogo, pues solo pensarlo les genera ansiedad. Es un círculo vicioso en el que la elusión del tratamiento dental lleva a un deterioro de la salud dental, con pérdida de dientes, y éste a un sentimiento de culpa y más ansiedad que refuerza, muchas veces por vergüenza, la actitud de evitar ir al dentista.

Pero, ¿qué es lo que genera ese miedo al dentista? En muchos casos es el dolor -reforzado por malas experiencias anteriores, especialmente de niños-; o los pinchazos de la anestesia; en otros el hecho de la postura incómoda, mantener la boca abierta y que se le introduzcan en ella muchos aparatos; también la incertidumbre ante lo que le van a hacer; y, por qué no decirlo, el coste económico que pueda suponer.

Los odontólogos son muy conscientes del miedo que sienten sus pacientes cuando van a la consulta y se forman para enfrentarlo. Pero, ¿qué pueden hacer los propios pacientes para evitarlo?. Los expertos hacen algunas recomendaciones en este sentido:

Antes de ir

  • Identificar la razón del miedo: es importante reflexionar sobre las causas del propio miedo al dentista y analizarlas con tranquilidad.
  • Información: muchas veces, el ir a una clínica dental y solicitar información puede ayudar a resolver dudas. También permite conocer el lugar al que se puede ir y ver cómo los pacientes que salen del consultorio lo hacen con tranquilidad.
  • Buscar un dentista o una clínica de confianza: se puede preguntar a amigos y familiares que visiten habitualmente al odontólogo, para que te recomienden uno y te cuenten su experiencia. Incluso se puede visitar la clínica antes de pedir la cita para ver si te inspira confianza. Se puede hablar con la recepcionista, pedir información e incluso que recomiende a uno de los profesionales de la clínica, explicándole que sientes miedo al dentista.
  • Pedir hora: cuanto antes sea la hora de la cita, menos oportunidades habrá de echarse atrás.
  • Prepararse mentalmente: una vez tomada la decisión, hay que evitar cualquier foco de ansiedad o estrés. Lo mejor es salir, dar un paseo, hablar con amigos…
  • Pedir a un amigo o familiar que te acompañe: el ir acompañado refuerza la decisión de ir al dentista y facilita la distracción durante la espera.
  • La primera visita: la primera consulta del odontólogo suele ser una revisión de la que saldrá un plan de tratamiento, por lo que no habrá ni pinchazos, ni actos dolorosos. Sin embargo, antes de ir conviene definir todo lo que se desea preguntar teniendo en cuenta los propios miedos.

En la consulta

  • Decirlo al llegar a la consulta: no hay que sentir vergüenza por sentir miedo al dentista. Muy al contrario. En algunas clínicas hay odontólogos especializados en pacientes con miedo.
    Mientras se espera: lo mejor es abstraerse. Si se va acompañado la conversación permitirá distraerse y no pensar en lo que está por venir. Si se va solo, lo mejor es tratar de distraerse leyendo, escuchando música, haciendo crucigramas…
  • Hablar con el dentista: es importante hablar con el odontólogo, pues es el más interesado en que los pacientes superen el miedo. Él sabe cómo tranquilizarlos. Por ejemplo, se puede pactar una señal cuando se necesite una pausa durante el tratamiento, o pedirle que le explique cada paso de lo que hace.
  • Antes de salir, más información: como ya se ha indicado, la primera consulta suele ser una revisión en profundidad en la que el odontólogo identifica los problemas que hay que corregir y define un plan de tratamiento del que le informará detalladamente. Es el momento de renovar todas las preguntas sobre los procedimientos que se deben realizar. Si el miedo es al dolor, hay que preguntar pos la sedación. Si el miedo es al coste económico, habrá que preguntar por posibles ofertas, formas de pago, etc. Es importante salir de la consulta con todas las dudas resueltas.

Es normal que el miedo al dentista perdure después de la primera consulta, especialmente si se tiene en cuenta el plan de tratamiento (curetaje, extracciones, ortodoncia, etc.) que exigirá sucesivas visitas, atendiendo a un orden de prioridades. A partir de ahora la información es importante. Pero con una perspectiva diferente. Más que cómo se hace, si puede doler o no, hay que procurar pensar en el beneficio que se va a obtener del tratamiento: una buena salud bucodental, menos problemas a medio y largo plazo, incluso menos visitas al dentista, salvo las señaladas para revisiones y limpieza dental.

*Fuente: Sanitas

Como utilizar el Hilo dental de forma correcta

Cepillarse los dientes y usar hilo dental son una parte importante de la rutina diaria en la higiene bucal. Pero para obtener el mayor beneficio hay que hacerlo correctamente. En este post te mostramos como hacerlo.

Prepare sus elementos:

  • Un cepillo de dientes fácil de usar con cerdas suaves y redondeadas. Reemplácelo cuando las cerdas estén desgastadas, aproximadamente cada dos meses.
  • Pasta dental con flúor.
  • Hilo dental: cualquier tipo está bien, los palillos y palillos interdentales pueden ayudar. (Consejo: si no tiene portahilo dental y tiene problemas para sostenerlo, intente hacer un bucle de hilo dental al atar los extremos de un hilo de 10 pulgadas juntos).

Siete pasos para un mejor cepillado:

  1. Coloque las cerdas de su cepillo de dientes a un ángulo de 45 grados de las encías.
  2. Aplique la presión justa para sentir las cerdas contra las encías y entre los dientes. (No estruje las cerdas).
  3. Cepille toda la superficie interna y externa de los dientes varias veces, usando movimientos cortos y circulares, y un movimiento de fregado. Asegúrese de cepillar también la línea de las encías.
  4. Cepille las superficies de la mordida en forma recta. Limpie las superficies internas de los dientes frontales inclinando el cepillo verticalmente y haciendo movimientos hacia arriba y hacia abajo con la punta del cepillo.
  5. Su cepillo de dientes solo puede limpiar uno o dos dientes a la vez. Mueva su cepillo frecuentemente para alcanzar cada uno de los dientes y asegúrese de cepillarlos durante dos minutos.
  6. Mírese en el espejo para asegurarse de que ningún diente quede sin cepillar.
  7. Después de cepillarse los dientes, recuerde cepillarse la lengua. Las bacterias bucales pueden permanecer en las papilas gustativas.

Cinco pasos para usar hilo dental de manera fabulosa:

  1. Comience con hilo dental de 18″. Enrolle la mayor parte alrededor de uno de sus dedos medios y el resto alrededor del mismo dedo de su otra mano.
  2. Mantenga el hilo dental tirante con aproximadamente 1″ de hilo dental entre sus manos. Guíe el hilo dental entre sus dientes con un suave movimiento de sierra.
  3. Sentirá resistencia cuando el hilo dental llegue a las encías. Suavemente haga una curva con forma de C contra su diente.
  4. Sostenga el hilo contra cada diente, raspando suavemente el costado del diente mientras aleja el hilo dental de la encía. Repítalo en todos los dientes. (No se olvide de los que están más atrás).
  5. ¡Sea valiente! Si no ha usado el hilo dental últimamente, sus encías le pueden doler o sangrar. No se preocupe: después de 5 a 6 días, usted quitará las bacterias acumuladas y sus encías se sentirán excelentes.

Enjuague para refrescar. Una vez que haya terminado de cepillarse y usar el hilo dental, enjuáguese bien la boca para quitar cualquier placa floja y partículas de comida.

Ahora es el momento. Cuando se trata de cuidado preventivo, no hay momento “malo” para empezar. Los dentistas recomiendan cepillarse al menos dos veces al día y usar el hilo dental al menos una vez. Considere agregar sesiones extra después de comer alimentos con alto contenido de carbohidratos o bebidas dulces y azucaradas.

¡Sea todo un profesional! Además de cepillarse los dientes y usar hilo dental, las limpiezas dentales dos veces al año son una parte importante de mantener su salud oral y general. ¡Llame a su dentista hoy mismo para programar una cita!

Los aparatos dentales se popularizan para mejorar el rendimiento deportivo

Una mordida imperfecta origina problemas físicos más allá de la estética

Migrañas, problemas cervicales y dolor mandibular. Rendimiento físico por debajo de las posibilidades de cada uno, apiñamiento, retracción de las encías y ciertas enfermedades periodontales que pueden llegar a destruir el hueso y los tejidos blandos donde se sujetan los dientes… Bruxismo y sus consecuencias en forma de ansiedad, tensión. Una excesiva sensibilidad dental al frío, el calor o los alimentos dulces. Hasta insomnio, disfunción eréctil, problemas respiratorios, musculares, articulares y cardiovasculares. Estos, además de la estética, son problemas que, según el sector de la estética dental, se pueden aliviar con ortodoncia y que explican que sean cada vez más los adultos de entre 30 y 45 años que se someten a tratamientos correctivos.

La mala oclusión dental o, lo que es lo mismo, una mordida imperfecta son en ocasiones el origen de esos problemas”, sostiene el doctor Carlos Saiz, responsable de la sonrisa de famosos y deportistas, que ve como “son cada vez más los padres, y hasta los abuelos, que aparcan todas las vergüenzas y se atreven con los aparatos dentales que corrigen esta mala oclusión”. Y aunque más de un 60% de los tratamientos los piden las mujeres, son cada vez más los hombres los que se apuntan a la ortodoncia. “Increíble pero cierto: lo que muchos viven a partir de los 40, y que les empuja a practicar actividades exigentes como el triatlón o el running y los maratones, hace que sean muchos los que se plantean solucionar de una vez por todas los problemas de mala oclusión”, añade Saiz.

Así es como se entiende “que grandes deportistas como Pau Gasol se pusieran en manos de un ortodoncista nada más llegar a la NBA para evitar problemas de equilibrio y molestias repetidas en cuello y espalda”, cuenta la doctora Conchita Curull, directora médica de su propia clínica y delegada de la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA) en Tarragona. Curull indica que “ahora entre los jugadores del FC Barcelona se ha identificado una relación entre el índice de placa bacteriana y el número de lesiones musculares, ligamentos, tendones y óseas”.

En su opinión, “sería bueno realizar una exploración bucal por lo menos dos veces al año (coincidiendo una de ellas con la pretemporada) y hacer un seguimiento exhaustivo a lo largo de la competición… Cuando un deportista, a cualquier edad, tiene un descenso en su capacidad física o su rendimiento, sufre una lesión muscular o articular de causa dudosa, es bueno buscar los motivos en la boca”, explica.

Lo que hasta ahora parecía una afirmación sin respaldo científico comienza a tener pruebas. En los últimos años se ha estudiado la relación entre el sistema estomatognático, o lo que es lo mismo, los órganos y tejidos gracias a los que comemos, masticamos, deglutimos, hablamos o sonreímos, y el control de la postura. Según una investigación que ha llevado a cabo el departamento de Fi-
siología de la Universitat de Barcelona con la Universidad de Innsbruck (Austria), liderado por Sonia Julià-Sánchez y publicado en Neuroscience Letters y Motor Control, “existe una influencia recíproca entre el nervio trigémino y el núcleo vestibular, es decir, los responsables de las funciones de masticar y del equilibrio, y entre los músculos masticatorios y los cervicales. Cuando hay fatiga, el equilibrio en condiciones de máxima inestabilidad es significativamente superior entre los individuos que presentan una mala oclusión dental”.

Sea como sea, la visita al dentista es cada vez más frecuente entre los adultos. En 2014, 21 millones de españoles acudieron al dentista y se gastaron una media de 376 euros. Eso supuso un aumento del 18,2% respecto al año anterior. Según se desprende del estudio Oferta y demanda de servicios dentales, elaborado por el Instituto de Investigación de Mercados Key-Stone, en 2015 se registró una disminución del 8% respecto al 2014 porque muchos tratamientos se habían pagado por adelantado.

La odontofobia, o terror a ir al dentista, sigue siendo una realidad entre los españoles puesto que todavía hay casi un 45,5% de la población que no la supera, pero lo que parece que cada vez tiene más aceptación son los tratamientos estéticos. Y en concreto la ortodoncia, que “gracias a la popularización de la ortodoncia invisible crecerá de forma exponencial en los próximos cinco años. Eso es lo que advierte un informe elaborado por Market Research que prevé una tasa de crecimiento anual de casi el 13%”, explica el ortodoncista Iván Malagón.

El éxito de estos correctores ha sido rotundo por su discreción. “Con estos aparatos es posible alinear los dientes sin que nadie descubra que se está usando ortodoncia, y además debe sumarse su comodidad. Los alineadores deben quitarse para comer, lo que facilita mantener la higiene bucodental diaria”, sostiene Malagón.

Pero ¿por qué a los 40 o a los 50? Según explicaba Dolores Oteo, vicedecana de Títulos Propios y Formación Continua de la facultad de Odontología de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), “los piden quienes no pudieron llevarlos de pequeños, quienes sufren enfermedades de las encías que les han variado la oclusión… y también quienes los llevaron y los vuelven a necesitar”. Habitualmente el tratamiento dura como mucho 18 meses y luego se pone un retén, que puede ser fijo o extraíble y está destinado a “evitar que los dientes se muevan después de que hayan sido alineados”, añade el doctor Carlos Saiz.

Fuente: La Vanguardia