Las consecuencias del sarro para tu salud oral

El sarro, también denominado cálculo dental o tártaro, es la acumulación de placa bacteriana. Se trata de una placa mineral dura de color amarillento que puede generar graves problemas para tu salud bucodental, además de su negativo impacto estético.

Está compuesto por una mezcla de restos alimenticios, desechos celulares, sales minerales y bacterias que se van acumulando con el paso del tiempo. Además, se aloja en diferentes lugares como son los dientes, en el borde de las encías o, incluso, debajo de esta.

Riesgos derivados de la acumulación de sarro

La placa bacteriana debe ser eliminada siempre porque, si pasa el tiempo y se endurece, se convierte en sarro. El sarro es el hábitat perfecto para muchas bacterias que provocan multitud de enfermedades de la boca y, por lo tanto, es mucho más nocivo que la placa. Entre sus principales consecuencias, encontramos:

  •  Inflamación de encías (gingivitis).
  • Mal aliento (halitosis).
  • Caries, debido a que las bacterias presentes sueltan ácido que debilita el esmalte de los dientes.
  • Periodontitis, que provoca la destrucción del hueso y, como consecuencia de ello, la movilidad y la pérdida de dientes.
  • Enfermedades sistémicas, como las cardiovasculares, y problemas digestivos.

¿Cómo se elimina el sarro?

Una vez se forma es imposible de eliminar con el cepillado dental. Debes acudir al dentista para que examine el estado actual y su ubicación ya que, dependiendo de esta, se actuará de una u otra forma.

Si está localizado sobre los dientes y alrededor de la encía, se puede eliminar con una limpieza dental indolora en una sola sesión. En cambio, si está a nivel subgingival deberán realizarse curetajes dentales, que consiste en raspar las raíces de los dientes con un instrumental específico.

La única forma de prevenir la aparición de sarro es realizar una correcta higiene bucal. Para ello, se deben cepillar los dientes como mínimo dos veces al día y emplear enjuagues bucales e hilo dental para eliminar la placa presente entre los dientes.

Un beso, el aliado perfecto para tu salud bucal

En muchas ocasiones se habla de los besos como el mejor antidepresivo natural ya que mejora el estado de ánimo y disminuye el dolor. Sin embargo, sus propiedades van más allá y afectan de una forma muy positiva a nuestra salud bucodental.

¿Qué beneficios nos aporta un beso?

Cuando damos un beso se genera un flujo de saliva que activa las glándulas salivales y aporta beneficios a nuestros labios, nuestros dientes y a nuestra masticación. La saliva ayuda a eliminar las bacterias y contribuye a retirar los alimentos que se acumulan en los dientes y en los espacios interdentales.

Además, es capaz de neutralizar los ácidos bucales que causan la erosión de los dientes y nos aporta proteínas, electrolitos, agua y sales minerales, o lo que es lo mismo, el enjuague bucal perfecto.

De igual forma, el intercambio de fluidos que se produce durante un beso estimula a nuestro organismo a crear nuevos anticuerpos contra las bacterias externas, que son las principales responsables de los problemas dentales.

Finalmente, los besos tienen el poder de liberar endorfinas y dilatar los vasos sanguíneos. Actúan como una especie de morfina natural y son muy efectivos para combatir el dolor dental como el molesto dolor de muelas.

No olvides dar un beso cada día pero recuerda que, a pesar de todos los beneficios que aporta a nuestra boca, nunca serán comparables con los que no da el cepillado, el hilo dental y el enjuague bucal. Visita nuestra clínica dental y te asesoraremos sobre los mejores cuidados para tu salud oral.