No todos los postres dañan los dientes

Darte un capricho o consentir a los más pequeños no tiene que suponer algo dañino para los dientes. Hoy te traemos un postre que te ayudará a proteger las encías y otros tejidos contra el daño en las células y las infecciones bacterianas.

Estos polos de fruta son muy sencillos de hacer y sobretodo muy sanos y deliciosos.

Para hacerlos necesitas:

  • Fresas
  • Bananas
  • Papaya
  • Uvas

Puedes hacerlo de las frutas que quieras, pero procura que no sean ácidas.

Corta en pequeños trozos las fresas, las bananas y la papaya. Colócalos en moldes de hielo o de polos, si es que los tienes. Luego, saca el sumo de las uvas y viértelo en cada uno de los moldes, hasta que quede lleno. Por último coloca palitos de polo y listo, ponlo a congelar durante 6 horas.

Disfruta de un delicioso postre casero mientras cuidas tus dientes.

 

 

 

Una lengua sana, para una boca sana

 

Siempre se habla sobre  la higiene de los dientes, pero casi nunca se habla sobre la importancia de la limpieza de la lengua.

 

La lengua, por su estructura papilar y al estar en contacto con la cavidad bucal, la faringe y las secreciones de la nariz, favorece la aparición de gérmenes de microorganismo y residuos orales,  acumulando  alrededor de 300 microorganismos que pueden pasar a los dientes originando caries y también pueden producir mal aliento.

La enfermedad periodontal es producida principalmente por la mala higiene de la lengua, por lo que una adecuada limpieza minimiza este tipo de bacterias, reduciendo las probabilidades de padecer esta enfermedad.

La acumulación de estas bacterias  puede provocar mal aliento. El 50% de los adultos sufre de mal aliento y el 90% de estos casos es por una inadecuada higiene bucal, principalmente de la lengua.

Por estas razones, es muy importante que limpiarla, sea parte de tu higiene oral. Para realizar un correcto aseo d, lo puedes hacer con tu cepillo de dientes o con un limpiador lingual. No lo hagas muy fuerte, límpiala frotando suavemente desde la base de la lengua, lo más atrás que puedas hacia adelante y no olvides de limpiar los laterales, que es donde más bacterias se acumulan

Limpiando tu lengua todos los días, no solo evitarás estas bacterias en la boca que te pueden causar problemas, sino que también agudizarás tu sentido del gusto.