¿Cómo tomar café sin manchar sus dientes?

Para muchos, el café o el té son rituales sagrados en la mañana. Y mientras el ritual puede ofrecer muchos beneficios de salud (y serias consecuencias), su infusión favorita llega con un precio: manchar el esmalte de sus dientes.

Piense en lo que sucedería si dejara una taza té o café sin lavar”, dice la doctora Laura Sharbash, DDS, dentista en Seidner Dentistry & Associates. Ahora, intercambie esa taza de porcelana con sus dientes blancos y verá su imagen.

Por supuesto, no todos los tintes son iguales, y algunas personas son más susceptibles que otras a las manchas. Esto explica el porqué su amigo que bebe café mantiene sus dientes relucientes, mientras que a usted se le manchan bebiendo té de vez en cuando.

Los individuos que tienen naturalmente irregularidades en la superficie del esmalte, pueden ser más propensos a las manchas”, dice Sharbash. “Un excesivo chirriar o apretar los dientes puede dar lugar a grietas y fracturas causando un daño al esmalte. Estos hábitos hacen a los dientes más porosos, lo que aumenta su inclinación a mancharse”.

Así que todos conocemos los principales productores de manchas en los dientes: café, té, vino tinto, refrescos y tabaco. Pero algunos otros responsables menos conocidos también pueden dejar residuos. Las bayas y los tomates son conocidos por dejar color a su paso, así como lo determinan los enjuagues bucales sin receta que contienen fluoruro de estaño, o cloruro de cetilpiridinio, dice Sharbash. Estos ingredientes están al acecho en la mayoría de enjuagues bucales estándares. “Enjuagues bucales de venta con receta, como la clorhexidina, mejora la salud de su dentadura, pero con el uso prolongado también dejan manchas superficiales extraíbles”.

Sharbash señaló también que los enfermos de asma usan inhalantes ácidos que pueden disolver el esmalte de los dientes, haciéndolos más susceptibles a las manchas dentales.

Entonces, si desea dientes blancos pero se niega a renunciar a su taza diaria, Sharbashle ofrece algunos consejos:

  • Utilice un sorbete. Beber a través de un sorbete podría evitar que el líquido entre en contacto con los dientes.
  • Añadir algo de leche. Ávidos bebedores de té pueden añadir leche (o leche no láctea) para ayudar a disminuir los efectos de las manchas de té o café.
  • Enjuáguese o cepíllese de inmediato. Permita que esa taza de porcelana se manche nuevamente. Enjuagar o lavar su taza tan pronto como haya terminado con su café o té eliminará las manchas, y así también será con sus dientes. “Usted puede pensar que su saliva por sí sola hará frente a la mancha, pero enjuagarse después con agua le ayudará”, dice Sharbash. Mantenga una botella de agua a mano para hacer buches y tragar después de que haya terminado con su café, o mejor aún, utilice el cepillo y el hilo dental tan pronto como le sea posible.
  • Use hilo dental y cepillo de forma rutinaria. Además de cepillarse y usar hilo dental, asegúrese de tener una rutina diaria de cuidado dental.
  • Cepille con bicarbonato de sodio. Este remedio pasado de moda es muy eficaz, de acuerdo con Sharbash.
  • Masticar chicle sin azúcar. Mientras que algunos cuestionan los efectos de la goma de mascar sin azúcar, Sharbash explica que la goma después de una comida ayudará a estimular la producción de saliva para ayudar a “enjuagar” los dientes manchados.
  • Dentífricos naturales pueden ayudar a eliminar las manchas superficiales.
  • Manténgalos limpios. Sharbash nos recomienda ver a un especialista en higiene dental para las limpiezas anuales, una limpieza profesional le ayudará a mantener sus dientes tan blancos como pueden serlos naturalmente.

Entonces ¿Cómo mantiene sus dientes blancos?

Fuente: Care2.com

La importancia del cuidado de tu boca

El cuidado de la boca es muy importante, no solo para la salud bucal en sí, sino también para prevenir otro tipo de complicaciones. Si duelen las muelas, las infecciones o los problemas en las encías pueden llevar a trastornos mucho mayores. De hecho, se ha relacionado ciertos problemas bucales con un mayor riesgo de sufrir enfermedades graves, como las cardíacas.

Además de cepillar tus dientes a diario y concurrir con frecuencia al odontólogo, hay ciertas señales a las que deberías estar alerta. En caso de presentar alguno de los siguientes síntomas, mejor será vayas a una consulta médica cuanto antes.

Un punto o una llaga que no sana

Si bien es posible que te salga una llaga o úlcera en la zona bucal y sane en unos días, en caso de que la lesión se presente y no cicatrice, entonces podría ser un indicador de diabetes. En todo caso, lo mejor será consultar con el médico y medir los niveles de glucosa para asegurarse que no estén elevados.

Aún peor, las manchas o llagas en la boca también podrían estar alertando de un cáncer oral. Estas lesiones pueden aparecer como zonas blancas o rojizas, y pueden verse acompañadas de otros síntomas: dolor de oído, hinchazón en la región mandibular, ronquidos por la noche, entumecimiento de garganta o lengua, dificultad para tragar, entre otros.

Encías inflamadas o sangrantes

Aunque el cepillado debe ser vigoroso como para eliminar la placa bacteriana acumulada, tampoco debe ser demasiado agresivo ya que podrías lastimar tus encías y hacer que sangren. No obstante, las encías sangrantes también podrían ser síntoma de gingivitis o de infección. El sangrado puede deberse a que hay acumulación de bacterias que pueden estar ocasionando inflamación.
Posibles causas de sangrado en las encías: trastornos hemorrágicos, cambios hormonales durante el embarazo, prótesis o aparatos dentales mal ajustados, infecciones, leucemia, escorbuto, uso de anticoagulantes, mal uso del hilo dental o bien una deficiencia de vitamina K.

Mal aliento o halitosis

La halitosis suele ser un trastorno bastante frecuente: bien puede ser producido por el consumo de ciertos alimentos fuertes como la cebolla o el ajo, o bien por una mala higiene bucal. Pero también el mal aliento puede ser señal de un problema más grave como alguna infección pulmonar o incluso diabetes.
Por lo general, cuando el mal aliento se torna crónico es porque hay caries o infecciones de las encías. En este caso, no dejes pasar más el tiempo y concurre al dentista cuanto antes.

Sensibilidad al frío o al calor

Si sientes extrema sensibilidad, de manera repentina y sin motivo aparente, entonces es hora de llamar a tu odontólogo, ya que el incremento de la sensibilidad puede deberse a un absceso dental. Esto es, una infección bacteriana de un diente o de alguna zona de la encía circundante. En dicho caso también puede presentarse con fiebre, dolor e hinchazón. Es necesario que hagas una consulta profesional de manera inmediata.

Dolor

El dolor es uno de los primeros indicadores de que algo no anda bien. Si el dolor se ha hecho presente, para quedarse, ve al médico de manera inmediata. Puede deberse a múltiples cuestiones: complicaciones en las encías, caries en los dientes, sangrado o a alguna infección.