Los cepillos interdentales deben incorporarse a la higiene bucal diaria

Para muchos dentistas, los cepillos interdentales son el gran olvidado de la higiene bucodental y tal es así que para un amplio sector de la población este instrumento de limpieza es desconocido o se considera complementario. Sin embargo, el Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife recomienda incorporar el cepillo interdental a la limpieza diaria de nuestra boca, como forma de prevenir la caries dental y la aparición de enfermedades periodontales, con la misma importancia que el tradicional cepillo de dientes y la seda dental. La limpieza entre dientes debe realizarse al menos una vez al día y, de forma preferible, antes de acostarse.

De esta forma, tras el cepillado habitual se debe proceder a insertar el cepillo interdental en los espacios entre dientes, con una ligera presión, sin forzarl, y hacer movimientos horizontales, que permitirán eliminar los restos de alimentos y la placa bacteriana. Tras su uso, debemos aplicarnos la seda dental, indicada para espacios entre dientes más cerrados y de escasas dimensiones.

El uso de los cepillos interdentales es útil tanto para limpiar los espacios anchos entre dientes como en los casos en que se forman en la base de las piezas (por ejemplo, al sufrir una recesión gingival). Su uso es muy importante en el caso de los pacientes con enfermedades periodontales, ya que estas patologías producen un agrandamiento del espacio entre dientes.

El Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife recomienda consultar con el odontólogo cuál es el cepillo interdental que se ajusta mejor a la situación y la salud bucodental de cada persona, ya que existe una gran variedad de este tipo de instrumentos, que suelen escogerse en función de la anchura del espacio existente entre los dientes. Como el cepillo tradicional, el interdental debe también cambiarse de forma periódica.

Consejos para un buen cepillado dental

Con un correcto cepillado, uso de hilo dental y enjuague, ayudamos a disminuir la formación de placa bacteriana responsable de la caries dental

Mantener una buena salud de tus dientes y encías es muy importante, no solo para tener una boca sana y sin caries, sino que ayuda a prevenir enfermedades. Varios estudios médicos señalan que quienes practican una correcta limpieza bucal a diario tienen menos posibilidades de padecer enfermedades cardíacas o incluso ayuda a controlar la diabetes.

La higiene buco-dental es el método de limpieza de la parte interna de tu boca (dientes, encías y lengua). Por medio del cepillado, el uso de hilo dental y el enjuague, ayudamos a disminuir la formación de placa bacteriana responsable de la caries dental y del mal olor. Además, reduce la aparición de manchas y contribuye a blanquear tus dientes.

Para mantener tu boca sana lo primero que tenemos que hacer es elegir un buen cepillo. Éste debe tener unas cerdas de dureza media o blanda, para así evitar que dañen tu esmalte. Cámbialo cada tres meses o cuando notes que las cerdas de los costados empiezan a abrirse. Un mal cepillo puede lastimar tus encías.

El cepillo eléctrico, usado correctamente, tiene la misma eficacia que el cepillo manual. Son útiles en personas con dificultades motrices o en niños pequeños.

Instrucciones

1.- Cepíllate ambas caras. Tenemos que limpiar también la cara interna de tus dientes. Cuando lo hagas, procura que tu cepillo esté inclinado a 45º, hazlo de arriba hacia abajo y luego en forma circular. Los movimientos deben ser suaves pero firmes.

En la zona de masticación (la parte superior de las piezas dentales) el cepillado se debe realizar en sentido horizontal y con movimientos cortos de atrás a delante.

Este proceso debe durar al menos tres minutos.

2.- Cepilla muy bien tu lengua de atrás para adelante. Puedes agregar un poco de pasta de dientes sobre el cepillo para hacerlo. Cepillar la lengua ayuda a prevenir la placa bacteriana que es la causante del mal aliento. Algunos cepillo tienen incluso cerdas o material específico para usarse sobre esta zona.

3.- Utiliza hilo dental. Este paso es importantísimo ya que el cepillo no siempre llega a limpiar las juntas de los dientes. Sé minucioso, una limpieza bucal superficial no es suficiente. Procura doblar el hilo entre cada diente formando la U y deslízalo de acuerdo a la forma de tus encías de arriba hacia abajo para remover la placa formada.

4.- Enjuágate haciendo buches. Puedes usar agua del grifo o algún enjuague bucal de tu preferencia.

Cepilla tus dientes después de cada comida o, al menos, tres veces al día. Recuerda que las infecciones bucales también se contagian. Tu cepillo es personal, evita compartirlo. Después de cada cepillado, enjuaga tu cepillo con agua del grifo. Recuerda consultar a tu dentista cada 6 meses.